La tipografía experimental creada para este trabajo, describe la combinación de dos de los tres alfabetos japoneses, el Hiragana y el Katakana, cogiendo la primera sílaba de cada término en el orden cronológico de su creación. La animación de los caracteres, consiste en una simulación digital de un neón, creando un tono nocturno pero, contrario a las zonas de ocio; se orienta a partir de la vuelta a casa, tras un duro día de trabajo o de un evento, en una ciudad tan luminosa como es Japón, acompañado de un ambiente lluvioso y con una melodía tranquila.